La mañana abrió la ventana.
Encerradas en el marco de madera
estamos tu y yo,
congeladas de miedo,
con el fuego fuera del cuerpo,
amarradas a la voluntad
de no decir una palabra.
Este silencio falso al que jugamos,
tramposo un día
nos va a habitar de verdad.
Cierra la cortina,
que parezca de noche otra vez,
prometo que diré en la oscuridad
el conjuro con mis manos.
Pon de nuevo las persianas para arriba,
cierra los ojos,
abrázame y creamos que ya es hora de dormir.
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4 comentarios:
Dígame sumerce´ cuando es que piensa volver a su blog y a mis brazos
Volveré: a escribir apenas el alma mande y a ti, llena de ganas, pronto porque me hacen falta tus abrazos.
mujer hermosa
Hola cmo estas???... me gusto mucho tu blog yo akbo de iniciar uno sobre Closeteras como yo espero q lo visites y comentes...
besos ciao!!!
http://closeteras.blogspot.com/
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