miércoles, 23 de abril de 2008

Hace tanto que no leo

Me gusta mirar los libros.
Los de fotos,
esos que al voltear la página
les brilla el papel.
También los de pálidas hojas
habitadas por la tinta negra,
los del anónimo escritor.

En las noches de ceguera,
mis manos frotan las
letras resaltadas
sobre la seda áspera
de un cuento que no leeré.

Puestos en las estanterías
mi alma se tranquiliza,
parados en fila, ordenados,
adornados sus lomos,
con títulos de color.

No se si el amor son ellos, si me enamoran,
si me lo traen o lo reemplazan,
pero rondan al lado de la mujer de mis historias,
son el amuleto no leído de mi suerte.

No hay comentarios: